Chicos, como siempre aquí les dejo la columna semanal, y se que aún estoy al debe con las pop references del anterior...Ya vienen, paciencia...Esta tampoco tiene, así que disculpas.
You know the drill: Comenten con respeto y ojalá les guste, aunque haya sido un escrito express.
Y feliz bicentenario a todos los chilenos. Celebren responsablemente.
Si ponemos la vista en el continente, uno se da cuenta de que Brasil por algo es el país que lleva la batuta en América Latina. En territorio es grande, atrae inversiones millonarias, eventos deportivos y turistas con sus playas y paisajes. Pero más allá de la postal turística, hay otra cara que muchos se niegan a ver: La pobreza y condiciones de las favelas.
Estas unidades suburbanas suelen terminar siendo tierra de nadie. Narcotraficantes y pandillas se apoderan de esto y se vive en un constante estado de inseguridad. La violencia llega a ser tan extrema, al punto que la policía a veces no quiere ni intervenir.
Pero se comete el error de querer poner a todos bajo el mismo término. Siempre van a haber algunos que quieran romper con esto y surgir. De la mano de Lula, quien hoy goza de un altisimo nivel de popularidad, han sido aquellos que han aprovechado las oportunidades para estudiar o poder poner su propio negocio entregadas por el estado brasileño. Este no tiene que necesariamente hacerse cargo de todo, porque si no toman por sentado que les llegará todo, y las cosas seguirán como siempre. La superación de la pobreza es un trabajo y responsabilidad conjunrta de todas las partes de la sociedad
Todos esto es algo así como 'los dos pisos' de un país, donde las diferencias son muy marcadas, y que, para el que suceda a Lula en octubre, será un desafío que deberá afrontar con fuerza para así acabar con las desigualdades y tener una buena cara tanto a nivel interno como externo.
Gracias por su atención.
N.
Up next: Los jaguares de América Latina post-bicentenario.
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